Parece mentira que con lo que a mi me gusta el modernismo y en 20 años que llevo viviendo aquí nunca había visitado por dentro la Sagrada Familia, así que hace poco pude disfrutar del regalo más especial de mi cumple, una visita al Templo Expiatorio de la Sagrada Familia. Sí que había estado anteriormente en la cripta donde se encuentra la tumba de Gaudí, cosa que hace años era más fácil la entrada libre que ahora pagando.
El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, llamado popularmente Sagrada Familia es el monumento más visitado de Barcelona con una cifra que supera los 3 millones de visitantes al año. Es una basílica católica diseñada por Antoni Gaudí.
La primera piedra se colocó el 19 de Marzo de 1882, pero no fue hasta 1883 cuando el encargo pasa a manos de Gaudí. El arquitecto estuvo al frente del proyecto de 1883 hasta su muerte en 1926, pero desde 1914 se dedica exclusivamente a esta obra. (para conocer mejor la historia de la Sagrada Familia pinchar
aquí).
El templo tiene planta de cruz latina, de cinco naves centrales y transepto de tres naves y ábside con siete capillas. Tiene tres fachadas, la fachada dedicada al Nacimiento, la Pasión y la Gloria. Cuando esté finalizada tendrá 18 torres.
La Sagrada Familia siempre se ha construido con donaciones y aportaciones particulares y se prevé que se finalice en 2026 coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto.
Es impresionante por dentro tanto por su belleza, como por su altura. Una visita muy recomendable.
En 2005 fue declara Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.