Ya sabéis que me encanta la arquitectura modernista, y hoy os quiero hablar de una casa modernista que estaba en peligro y que parece que tendrá final feliz.
La Casa Puig i Cadafalch está en
la céntrica Plaza del Vendre de Argentona y fue la casa de veraneo del arquitecto
Josep Puig i Cadafalch. No se
trata de una casa de nueva planta sino que aprovechó tres antiguas viviendas para convertirlas en una única casa. La familia
Puig era propietaria de una de las casas, y el arquitecto compró las dos casas vecinas para
ampliarla.
El proceso de reforma comenzó en 1897 y continúo hasta 1905, año en el que quedó
oficialmente inaugurado el inmueble.
El porche, formado por una pérgola de madera, tiene en la
esquina una glorieta rematada con una
cúpula piramidal. Una banda de celosía rodea la tribuna. El alero, con gran voladizo, está coronado con almenas de obra vista con un gran pináculo colocado en la esquina.
El interior de la casa tiene diversos niveles y espacios irregulares, que se convierten en un hecho repetitivo. Las rejas, las guirnaldas con motivos florales que decoran los ventanales, las columnas jónicas y los arcos
conopiales dentados que separan los diferentes salones en
substitución de los tabiques, la cerámica vidriada en los arrimaderos y los entramados de madera o columnas de
mármol en lugar de las viejas paredes,
forman parte del gusto por el detallismo y la riqueza en la acumulación del decorado en general.
La casa está decorada con maquetas de escayola de diversas
obras escultóricas de Eusebi Arnau y con azulejos y piedras esculpidas, procedentes de otras obras de
Puig i
Cadafalch.

Las imágenes de arriba son de la casa hace un par de años, la cual se mantenía en buen estado aparentemente. La falta de mantenimiento, unida a unos fuertes temporales de lluvia y viento del año pasado, ha hecho que ésta se vaya deteriorando y que su estado actual sea lamentable como podéis ver en las fotografías actuales de abajo.


La casa está declarada como
Bien Cultural de Interés Nacional desde 1993, y la propietaria actual es la biznieta del arquitecto. Ésta, declaró que no podía hacerse cargo del coste que supone las reformas pero tampoco llegaba a un acuerdo con ni con el
Ayuntamiento ni la
Generalitat. Esto ha hecho que pase el tiempo y con ello el deterioro de la casa hasta llegar al lamentable estado que se ve.

Tras varios meses de incertidumbre, parece que se ha llegado a un acuerdo. El pasado Julio, la propuesta de resolución presentada por el grupo parlamentario de
Iniciativa per Catalunya Verds para que se restaure obtuvo el respaldo de los grupos de la Cámara.
La propuesta obliga a la
Generalitat a actuar de forma subsidiaria. También da soporte al
Ayuntamiento para que adquiera la vivienda (a la venta por 1,5 millones de euros). Tras descartarse la cesión temporal al
Ayuntamiento, existe la posibilidad de una
expropiación forzosa, por una cantidad que, si no se ponen de acuerdo las partes, tendrá que fijar un juez.
Este fin de semana ya había andamios en la casa, por lo que esperemos que se lleve a cabo la reforma y que podamos ver la Casa
Puig i
Cadafalch en todo su esplendor.
Si queréis ir sabiendo como se resuelve este caso y como ha sido la lucha de los vecinos de Argentona por recuperar esta casa histórica, pasaros por el blog de
Salvem Puig i Cadafalch.