Hoy os quiero hablar de una calle que me encanta de Barcelona, se trata de la calle Petritxol, y está entre la calle Portaferrisa y la Plaza del Pi, es paralela a las Ramblas. Los de Barcelona de toda la vida (cosa que yo no soy) la conocerán por sus famosas chocolaterías.
Es una calle peatonal, estrechita y oscura llena de murales de cerámica que recuerdan personajes ilustres y costumbres de la calle.







Una de las tiendas más bonitas que hay es Beardsley, una tienda llena de objetos de decoración con aire vintage y shabby. Sus escaparates siempre son preciosos, muy elaborados y siempre acorde con la estación del año.



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