domingo, 3 de abril de 2011

HOTEL OHLA, LA FACHADA CON OJOS

Barcelona ha estrenado recientemente un nuevo hotel 6 estrellas, 5 del hotel y 1 estrella michelín en el restaurante.

El hotel es la antigua casa Heriberto Salas i Glòria Bulbena, también conocida como Casa de los almacenes Vilardell en el número 49 de la Via Laietana. La casa fue construida en 1926 por el arquitecto Juan A. Roig.

Después de albergar a los famosos almacenes de la época, se convirtió en la sede de la Dirección General de Policía.

Tras una reforma completa en la qué sólo quedó en pie la fachada principal, el edificio ahora alberga el Hotel Ohla.


La reforma ha sido llevada a cabo por el arquitecto Alonso Balaguer con la intervención en la fachada del artista Frederic Amat.

Esta intervención (que es lo que a mi me ha llamado la atención para hablar y buscar información de este edificio) se trata de un montón de ojos clavados en la fachada. Según el artista, la obra pretende ser un “intercambio de miradas entre los transeúntes y los huéspedes del hotel”.



Mi opinión es que sí, el edificio llama la atención, conmigo ha funcionado, porque de la curiosidad de saber "qué era eso" he buscado información e historia de la casa, pero he tenido que leer que son ojos para saberlo, y no se hasta qué punto esta alteración de la fachada, es atractiva o molesta a la vista, para mi es más la segunda. ¿Alguna opinión más?

5 comentarios:

  1. A mi personalmente tampoco me gustan esos ojos ahi, y porque has dicho que son ojos que sino...
    Parecen camaras de vigilancia jejeje

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  2. A mí me encaaaaanta! Eso es diseño y no la mayoría de obras que se venden como tal. Viva la diferencia! Raf.

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  3. I saw this building a couple of weeks ago and quite honestly its a lot of nonsense. The artist probably meant it as a topic to discuss, but what can you say?

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    1. Pues tuve que leer que son ojos porque no sabía al principio si eran focos o qué. A mi no me gusta.

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  4. A mí tampoco me gustan los ojos. Ocultan y afean una fachada bonita e histórica y sin aportar nada que valga la pena a cambio.

    Yako

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